Que te encuentren en Google cuando alguien busca lo que vendes.
Mucha gente que podría ser tu cliente busca ahora mismo lo que ofreces. Si tu web no sale, se lo lleva otro, a veces solo porque su web se puede encontrar y la tuya no.
Aparecer, que te elijan y saber si funciona
Aparecer
Salir cuando alguien busca lo que vendes en tu zona. En las búsquedas concretas, que son las de quien está a punto de comprar.
Que te elijan al verte
Cada página con un título y un texto pensados para que entren en la tuya y no en la de al lado.
Saber si funciona
Por qué búsquedas apareces, cuánta gente te ve y cuánta entra. Con datos de Google, no con una opinión mía. Si no mejora, se ve igual de claro.
Miro tu web como la ve Google
De ahí sale una lista de lo que hay que arreglar, ordenada por lo que más te va a mover.
Si Google puede leerla
Hay webs que se ven perfectas en tu pantalla y a Google le llegan casi en blanco. Si le pasa a la tuya, es lo primero.
Si cada página dice a qué viene
Google necesita saber que una página habla de tus servicios y otra de dónde estás, o no sabrá cuál enseñar.
Por qué palabras puedes competir
Las búsquedas que sí puedes ganar: más largas, más concretas, y justo las de quien va a comprar.
Si se está midiendo algo
Sin medición nadie puede decirte si el trabajo sirvió, y te quedas pagando a ciegas.
Ni salir el primero, ni resultados en dos semanas
Esto va de corregir lo que impide que te encuentren y esperar a que Google vuelva a pasar por tu web. Se empieza a notar en meses, no en días.
Si alguien te garantiza el primer puesto en Google, desconfía: nadie controla ese resultado.
Lo que suelen preguntarme
¿Tengo que rehacer mi web?
Casi nunca. Lo habitual es corregir cosas concretas y escribir lo que falta. Rehacerla entera es la solución cara.
Mi web la lleva otra persona. ¿Es un problema?
No. Le paso una lista clara de lo que necesito de su parte y el resto lo hago yo, sin tocar su trabajo.
¿Esto es lo mismo que pagar anuncios?
No. Los anuncios funcionan mientras pagas. Esto tarda más en arrancar, pero lo que consigues se queda.
¿Y si mi negocio es solo local?
Mejor todavía. Competir por «peluquería en tal barrio» es mucho más fácil que hacerlo a nivel nacional, y quien busca así está a un paso de llamarte.
¿Miro cómo ve Google tu web?
Cuéntame cuál es y a qué te dedicas, y te digo qué es lo primero que arreglaría.