Reservas y pedidos que se apuntan solos.
Si cada reserva o pedido te obliga a abrirlo, pasar los datos a otro sitio y escribir una confirmación, ese trabajo puede hacerse solo. Da igual por dónde te llegue: lo monto sobre las herramientas que ya usas.
Copiar a mano es donde aparecen los errores
Un teléfono mal copiado, una reserva registrada dos veces, una confirmación que nunca salió. Y se descubre tarde.
- Los datos llegan y se pasan a mano, uno por uno
- Falta información y hay que buscarla en otra plataforma
- Nadie sabe con certeza si esa reserva ya se procesó
- La confirmación depende de que alguien se acuerde de escribirla
Del aviso al resultado, sin pasos a mano
El destino final lo pones tú: tu hoja, tu programa de gestión o tu agenda.
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Paso 1Lee y clasifica
Distingue una reserva nueva, una modificación, una cancelación o un mensaje del cliente, y trata cada uno como toca.
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Paso 2Extrae y comprueba
Saca los datos, los ordena y verifica que esa reserva no estuviera ya registrada. Si algo no encaja, no lo da por bueno.
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Paso 3Actúa
Registra los datos donde tú los lleves, crea el contacto y envía la confirmación, sin que salga dos veces.
Lo que te entrego
Sobre tus herramientas
Montado con lo que ya usas, sin obligarte a cambiar.
Probado con tus datos
Lo pruebo con tus datos reales antes de darlo por bueno, con control de duplicados y de envíos repetidos.
Un panel del día
Ves de un vistazo el estado de todo lo que ha entrado.
Explicado
Te dejo explicado qué hace cada parte, para que no dependas de mí.
Un periodo de ajuste
Tras la entrega, porque siempre aparece algún caso raro.
No te cambio la forma de trabajar
No llego con un método cerrado. Primero me cuentas cómo trabajas hoy y después automatizo ese proceso tocándolo lo menos posible.
Tus herramientas
Si llevas los pedidos en una hoja de cálculo, seguimos con esa hoja. Cambiar de programa cuesta dinero y obliga a reaprender, y casi nunca hace falta.
Tu orden
Si primero apuntas y luego confirmas, el sistema hace lo mismo en ese orden.
Decides tú
Si hay un paso que impide automatizar el resto, te explico qué ganas y qué pierdes al cambiarlo. No lo cambio por mi cuenta.
Lo que suelen preguntarme
Mis reservas no llegan por correo, llegan por mi propia plataforma. ¿Sirve?
Sí. Da igual por dónde entren: el correo, el formulario de tu web o la plataforma de reservas que uses. Me adapto a cómo te llegan, no al revés. Si es una plataforma que no conozco, miro antes cómo saca los datos y te digo si se puede.
Yo no uso hojas de cálculo, uso otro programa. ¿Vale igual?
Vale igual. Llevo los datos hasta donde los necesites: tu programa de gestión, tu agenda o tu base de clientes. Si es una herramienta que no conozco, la estudio antes de darte un plazo.
¿Tengo que cambiar de herramientas?
No. Trabajo sobre lo que ya usas. Cambiar de sistema es caro y obliga a reaprender; lo normal es que no haga falta.
¿Y si un día entra algo distinto de lo habitual?
El sistema no da por buena una entrada que no reconoce. Prefiero que avise a que registre un dato equivocado.
¿Qué pasa si cambia el formato de lo que me llega?
Hay que ajustar el sistema. Por eso ofrezco mantenimiento: estas cosas cambian sin avisar y alguien tiene que estar pendiente.
¿Cuánto se tarda?
Depende de cuántos casos distintos haya. Un circuito sencillo puede estar en unos días; uno con varios tipos de aviso lleva más. Te doy un plazo cerrado antes de empezar.
Explícame el proceso que quieres dejar de hacer a mano
No necesitas saber si se puede automatizar. Te digo si tiene solución, cuánto llevaría y qué coste tendría. Si no compensa, también te lo digo.